La integración del ácido hialurónico en los protocolos podológicos puede aportar numerosos beneficios:
1. Mejora de la Hidratación Cutánea
Las formulaciones con AH contribuyen a restaurar los niveles de hidratación en pieles extremadamente secas, ayudando a normalizar el contenido hídrico del estrato córneo.
2. Reducción de Fisuras y Grietas
El aumento de la hidratación y elasticidad cutánea ayuda a prevenir y tratar las fisuras calcáneas y grietas que suelen aparecer en pieles deshidratadas sometidas a presión.
3. Control de la Hiperqueratosis
Mantener niveles adecuados de hidratación contribuye a regular los procesos de queratinización, pudiendo reducir la formación recurrente de hiperqueratosis plantar tras el desbridamiento.
4. Mejora de la Barrera Cutánea
El AH contribuye a fortalecer la función barrera de la piel, haciéndola más resistente a agresiones externas y menos propensa a la deshidratación.
5. Beneficios en Pacientes Especiales
En pacientes con patologías como diabetes, donde el cuidado de la piel de los pies es especialmente importante, las formulaciones con AH pueden ser particularmente beneficiosas como parte de un protocolo integral de prevención.
Sinergia con Otros Ingredientes Activos
El ácido hialurónico muestra excelentes resultados cuando se combina con otros principios activos utilizados habitualmente en podología:
Urea
La combinación de AH con urea proporciona tanto hidratación profunda como capacidad queratolítica, siendo especialmente útil en pieles con hiperqueratosis o extremadamente secas.
Extractos Vegetales
Ingredientes como el extracto de Centella asiática y Aloe vera complementan la acción del AH, aportando propiedades calmantes y regeneradoras que benefician a la piel sometida a presión o irritación.
Antioxidantes
La adición de antioxidantes como la vitamina E (Tocopheryl Acetate) protege la integridad de la barrera cutánea y potencia los efectos beneficiosos del AH.